¿Te pasa alguna de estas cosas?
- Te levantas con la mandíbula cansada o dolorida.
- Notas chasquidos o ruidos al abrir la boca.
- Te cuesta abrir del todo o se te desvía la mandíbula.
- Tienes dolor de cabeza o de oído sin otra causa clara.
- El dentista te ha dicho que aprietas los dientes o te ha recomendado una férula.
¿Qué hacemos?
- Valoración de la mandíbula, el cuello y la postura.
- Terapia manual de los músculos de la masticación (por fuera y, si es necesario, por dentro de la boca, con guantes).
- Técnicas sobre la zona cervical, muy relacionada con la ATM.
- Ejercicios y pautas para el día a día: posición de la lengua, hábitos, relajación.
Trabajo en equipo
La fisioterapia de la ATM funciona mejor coordinada con tu dentista u odontólogo, sobre todo si llevas férula de descarga.