- TENS y corrientes analgésicas: corrientes suaves que ayudan a reducir la percepción del dolor.
- Magnetoterapia: campos magnéticos de baja frecuencia, usados como complemento en algunos procesos de hueso y articulaciones.
- Ultrasonidos: ondas de alta frecuencia aplicadas con un cabezal sobre la piel.
Decidimos si usarla y cuál según tu caso y tu evolución.
Contraindicaciones: marcapasos, embarazo (según técnica y zona) y algunas enfermedades. Lo revisamos siempre antes.